DIETA CONTROLADA EN FRUCTOSA
La intolerancia a la fructosa, un transtorno genético.


Tabla 1. Contenido en fructosa de los alimentos (1 g de fructosa/100 g de parte comestible). Fuente: Endocrinol Nutr. 2009; 56 (5):241-50
Por tanto, el tratamiento de la intolerancia hereditaria a la fructosa implica la realización de una dieta estricta sin fructosa (ingesta máxima de 1-2g de fructosa al día), tanto en forma de monosacárido como de disacárido (sacarosa). Así mismo, hay que evitar la ingesta de sorbitol, que puede metabolizarse en fructosa en el hígado.
Con respecto a las verduras, durante el proceso de cocción se pierde parte del contenido en fructosa, por lo que son preferibles así que su consumo crudo, siempre y cuando, desechando el agua de cocción.
Para endulzar los alimentos, se puede utilizar glucosa pura, maltodextrina o almidón.
También es fundamental leer con detenimiento el etiquetado de los alimentos y fármacos.
Se debe tener especial cuidado con los alimentos <<sin azúcar>> o <<sin azúcares añadidos>> sin especificación, puesto que pueden estar edulcorados con fructosa, sorbitol u otros productos no tolerados.
Finalmente, se recomienda a las personas con intolerancia hereditaria a la fructosa aportar suplementos vitamínicos como vitamina C, folato, complejo B y fibra, ya que los alimentos prohibidos son las fuentes principales de estos nutrientes.
Si presentas alergias y/o intolerancias a determinados grupos de alimentos y nutrientes, consulta con nuestros especialistas en Online Medicus para adaptar tu alimentación y mejorar tu calidad de vida.










